lunes, 21 de abril de 2008

LA MAFIA AMIGA: LOS TESTIMONIOS QUE RELACIONAN A D. SILVIO CON LA MAFIA

La elección de Silvio Berlusconi como primer ministro de Italia en las elecciones del pasado domingo, día 13, estuvo precedida de una gran polémica por los conflictos judiciales a los que ha tenido que hacer frente durante años y que todavía le asedian. Algunos de los problemas de Berlusconi con la justicia están relacionados por supuestas vinculaciones con la Mafia. Los fiscales de Palermo acumulan testimonios para probar esas vinculaciones.
'Me encontré nuevamente con (Marcello) Dell'Utri en Milán. Si mal no recuerdo, a mediados de los setenta... Fuimos a comer Tanino Cina, Nino Grado, Mimmo Teresi y Stefano Bontate (miembro del triunvirato que regía la Cosa Nostra en aquella época)', relata Francesco di Carlo, uno de los testigos que han comparecido ante la fiscalía. 'Vestían de forma particularmente elegante, y a preguntas mías me dijeron que tenían que encontrarse con un gran industrial milanés amigo de Tanino Cina y Marcello dell'Utri. Me pidieron ir con ellos y acepté de buen grado. Acudimos a una oficina céntrica. A los quince minutos llegó Silvio Berlusconi. Bontate invitó a Berlusconi a invertir en Sicilia. Éste le replicó que temía a los sicilianos, que en el norte no le dejaban tranquilo. Bontate ya me había anticipado en el coche que Berlusconi temía ser secuestrado'. A principios de los años setenta la industria del secuestro florecía en Italia y todo aquel que mostraba signos de riqueza, como ya era el caso de Berlusconi, debía temer por su seguridad y la de su familia. 'Bontate le dijo a Berlusconi que no tenía nada que temer habida su cercanía a Marcello Dell'Utri, pero que en todo caso le enviaría a uno de los suyos para que no volviera a tener problemas con los sicilianos. Posteriormente me dijo que quien había sido enviado junto a Berlusconi era Vittorio Mangano, entonces a las órdenes de Bontate, y que cualquier contacto con Berlusconi debía pasar por Mangano. Recuerdo también que Berlusconi, al término de la entrevista, dijo textualmente que 'estaba a nuestra disposición para cualquier cosa'. Por su parte, Stefano Bontate le confirmó la misma cosa'.
Éste es el feliz comienzo de una larga, fuctífera aunque finalmente truncada amistad entre Mangano, notorio oficial de la Mafia, y el hoy nuevo y flamante primer ministro italiano, Berlusconi, emperador de los medios de comunicación, de la construcción y, según muchos mafiosos que han declarado ante diversos tribunales, de otros negocios en las turbias, procelosas y violentas aguas italianas de las finanzas, la especulación y el crimen. Lo relata en declaraciones a la fiscalía de Palermo el mafioso Di Carlo en un sumario que se instruye contra Dell'Utri. Il Cavaliere tiene un problema. En los procesos abiertos contra él ha tenido y tiene el derecho a no autoinculparse. Como testigo en el proceso contra Dell'Utri no lo tiene. Los fiscales quieren que declare como testigo sobre su relación con la Mafia.
Todos los nombres citados hasta ahora en esta historia, menos Berlusconi, por supuesto, que hoy goza de cómoda inmunidad y de la jefatura del Gobierno de un país miembro del G-7, son supuestos o confesos criminales de las mafias de Palermo y Corleone. Dell'Utri, eurodiputado por Forza Italia, está procesado con Berlusconi por su gestión al frente de Tele 5. Está acusado en otras causas por fraude y blanqueo de dinero.
Berlusconi es hoy día, el dueño, además del jefe, de Italia.