jueves, 16 de octubre de 2008

Clausurado el Vicente Calderón: ¿Hay racismo en España?

En los últimos días son varios los países que nos han acusado a los españoles, en general, y a los madrileños, en particular, de racistas.

En primer lugar, quiero dejar claro que estoy radicalmente en contra y condeno sin paliativos cualquier acto violento y/o racista, y muy especialmente, cuando éste tiene lugar en un estadio de fútbol.

La federación inglesa de fútbol había solicitado un partido de fútbol amistoso aquí en España frente a nuestra selección, la campeona de Europa. Y ahora, dicha federación (Capello nada tiene que ver con dicha decisión) dice que no quiere jugarlo en el Santiago Bernabeu por temor a que se repitan comportamientos racistas contra sus jugadores. Los internacionales ingleses Ashley Cole, jugador del Chelsea, y Shaun Wright-Phillips, actualmente en las filas del Manchester City, fueron objetivo de estos abusos la última vez que Inglaterra jugó allí, en el 2004.

Tal vez solo fuera una parte del público del bernabeu, pero hubo racismo, eso es un hecho. Y nadie hizo nada aquí en España, para depurar responsabilidades. Ni las autoridades deportivas, ni las políticas.

Dicho esto, creo que la selección española debe jugar ante la inglesa donde la federación española disponga y no donde quiera la inglesa. O mejor aun, España no debería jugar ese partido amistoso ya que se trata de una selección menor, de inferior categoría (Inglaterra ni siquiera se clasificó para la eurocopa). Eso sí, si al final se juega en el Santiago bernabeu se deberán tomar las medidas oportunas para que no se repitan los actos racistas.

Por otro lado, La UEFA, cuyo presidente es el gabacho Platini (una mala persona sin duda) y cuyo vicepresidente es nuestro compatriota Villar (Éste no es mala persona, es simplemente analfabeto, y lo han puesto ahí precisamente porque no se entera de nada) ha clausurado el Vicente Calderón tres partidos y ha impuesto una multa de 150.000 euros al Atlético de Madrid, por los “incidentes” ocurridos en el partido de champions frente al Olympique de Marsella. Recordemos que la UEFA ya cerró en su día el campo al Real Madrid de forma absolutamente injustificada. ¿Por qué la UEFA se ceba con los equipos de Madrid? ¿Envidia?

Yo, como aficionado del Real Madrid, deseo mostrar mi mas absoluta solidaridad al Atlético y a su afición (a lo no violenta claro).

A mi me parece una sanción absolutamente desproporcionada, fuera de lugar. Dicha sanción se ha impuesto única y exclusivamente por las presiones que desde el Olympique de Marsella se han impuesto sobre Platini. Recordemos que el presidente del Olympique de Marsella y el de la UEFA son amigos íntimos. La UEFA, en su comunicado habla de falta de organización que generó numerosos incidentes (los únicos incidentes fueron los de la intervención policial) y conducta impropia de sus seguidores (para una vez que no la lían). Indignante.

Ni el colegiado, ni ningún delegado de la UEFA presente en el Vicente Calderón recogieron en sus actos los incidentes por los que ha sido clausurado el calderón, este es un hecho sin precedentes. Según la UEFA la Policía Nacional se extralimitó en su intervención en el fondo de los 'angelitos' franceses. Cabe reseñar que la policía nacional entró en el estadio a petición de un delegado de la UEFA y del propio Atlético de Madrid para controlar los incidentes que estaban provocando los ultras franceses tristemente conocidos en toda Europa. Tanto el ministerio del interior como el Atlético de Madrid aseguran que la policía nacional actuó correctamente. Eso es así. No hay más que ver los videos. En cualquier caso, ¿quién es UEFA para juzgar si los procedimientos utilizados por la Policía española contra los hinchas radicales del equipo francés fueron los correctos o no? Esto es, precisamente, lo que mas me ha indignado, que se ponga en tela de juicio la actuación de la Policía Nacional española, máxime cuando yo llevo casi tres temporadas yendo al Santiago Bernabeu a todos los partidos de liga y champions del Real Madrid y jamás he visto una actitud inadecuada de dicha policía.

Cabe subrayar que los incidentes en el estadio fueron provocados por seguidores del equipo contrario. Hace dos semanas tuvimos el asunto de los barcelonistas que la armaron en el campo del Espanyol (cuando hablamos del Barcelona, no podemos hablar de sanciones, al menos, mientras billar dirija la federación española). Aquí, en el caso del Olympique, tenemos que los aficionados visitantes, además de romper y lanzar los asientos, lanzaron bengalas y otros objetos contundentes. Si bien es cierto que la responsabilidad de que no las metieran al estadio corresponde al Atlético de Madrid. También tenemos el hecho de que fue apedreado el autobús del equipo galo y en este caso no fue la afición del Marsella. También tenemos el caso de la pancarta (no recuerdo si hitleriana o franquista, ambas ideologías son idénticas) que provocó la carga policial. Hombre tiene su gracia que se monte el asunto por retirar un símbolo que los propios ultras del Atlético exhibieron impunemente durante muchos años, incluso en la cabecera de su página Web, sin que desde el club se dijera ni pío. Queda claro que los ultras del Atlético tampoco son precisamente unos “angelitos”.

Y volvemos al racismo. La UEFA mantiene que se oyeron gritos de ‘Uh Uh Uh’ (imitando a un simio), el atlético dice que los gritos eran ‘Kun Kun Kun’ en honor el Kun agüero. Es posible que sea así. Pero si no, se trata de racismo. La UEFA también mantiene en su informe que se oyeron gritos de ‘franco franco franco’, el atlético dice que los gritos eran en honor a Leo Franco. Es posible que sea así. Pero si no se trata de apología del genocidio. Si, como creo yo, los gritos eran en honor a Agüero y a Leo Franco la sanción al atlético es desproporcionada, en caso contrario no.

Dejando a parte el tema del racismo, ya que yo creo que en ese partido no hubo racismo para nada, el resto de incidentes son, por desgracia, los habituales en muchos partidos de fútbol en Europa. Por eso me parece que la sanción esta fuera de lugar, por el simple hecho de que con el resto de equipos la UEFA no ha procedido con la misma dureza, claro que no jugaban contra el Olympique de Marsella.

Pero aunque queda claro que la sanción esta fuera de lugar, debe servir para que reflexionemos y nos demos cuenta del problema que tenemos en Madrid con los ultras tanto del Atlético, como del Real Madrid. Y los no tan ultras, ya que las personas que en 2004 protagonizaron actos racistas en el partido frente a Inglaterra no eran ultras. Mientras los dirigentes de Real Madrid y Atlético de Madrid miren para otro lado esto no podrá solucionarse. Tengo la suficiente información para afirmar que a ambos clubs les “conviene” mantener activos a sus ultras. Dejémoslo ahí.

No obstante, Francia e Inglaterra no son ninguna paloma blanca en este tema del racismo. Las discriminaciones, los insultos y los actos violentos contra los inmigrantes y sus descendientes son frecuentes. Allí, para garantizar la paz social, la lucha contra todos los racismos ha tenido que convertirse en un reto de cada día. No hay otra alternativa.

En Francia, por ejemplo, El 21 de abril de 2002, Jean-Marie Le Pen, personaje abiertamente xenófobo y líder del partido de extrema derecha Frente nacional alcanzaba la segunda vuelta de la elección a la presidencia de la República con más de cinco millones y medio de votos. Fue uno de los días más tristes de la historia gala.

Por todo ello, no me extraña nada la reacción de la gente del Olympique de Marsella después de que creyeran oír gritos racistas lanzados por ciertos aficionados atléticos. Han denunciado lo que ocurrió en Madrid, como se suele denunciar lo que pasa en Francia. Esta cuestión es ultrasensible y Francia e Inglaterra, como la demás naciones multiculturales, tiene ahora el excelente reflejo de la tolerancia cero con las manifestaciones xenófobas. Una conducta digna y necesaria que, pronto, será natural también en España (cuando aceptemos la multiculturalidad). Eso es inevitable. Por el propio bien de esta tierra.

En conclusión, cuando llega el momento de luchar contra el racismo, allí lo toman en serio y aquí pensamos que eso es algo folklórico que se puede aceptar si no molesta mucho. Que la mayoría no es racista, de acuerdo, que una minoría sí, de acuerdo. Que fastidiar a la mayoría por lo que haga una minoría no es justo, también de acuerdo, pero que si no queremos que nos saquen los colores y nos pongan a la defensiva hay que tomarse la lucha contra el racismo en serio y no andar diciendo que no es por racismo sino por fastidiar al rival y bla bla bla. Lo de la ‘tolerancia cero’ es esto. A ver qué pasa cuando a algún equipo le quiten puntos por incidentes racistas. En el extranjero, claro, en España no lo veremos nunca (mientras Villar dirija nuestro fútbol).

Y tomarnos la lucha contra el racismo en serio nos permitirá cargarnos de razón al decir que no son racistas, como no lo son, ciertas actitudes como aquellas palabras de Luís Aragonés de la que tanto partido siguen sacando algunos.

Aqui en España, actitudes, como la de determinados partidos políticos, que afirman que el actual incremento del paro o los problemas de orden social son responsabilidad, única y exclusivamente, de la inmigración no ayudan a luchar contra la xenofobia, mas bien todo lo contrario: La fomentan.

Seamos responsables.

JOSE PEDRO MONFERRER