jueves, 18 de diciembre de 2008

El perro de BUSH


Le queda menos de un mes para pasar a la historia como uno de los peores Presidentes de los EEUU.

Después de reconocer que se inventó los motivos para invadir Iraq y que nos ha tomado bien el pelo a todos, George Walker Bush se ha ido a despedir del país víctima de su maldad y estupidez, de las tropas que arriesgan y dan su vida por el interés económico de las grandes corporaciones americanas, y del gobierno títere de Nouri al-Maliki que, de momento, deja en Bagdad.

Pero se ha encontrado con algo, que con ser mucho menos de lo que se merece, ha sido la imagen del día en todos los informativos. Un periodista iraquí aprovechó la rueda de prensa para hacer algo que en casi todo el mundo árabe es la mayor ofensa, tirarle un zapato, bueno los dos, que aún es más ofensa, y a continuación espetarle "Toma tu beso de despedida, pedazo de perro", siendo "perro" uno de los peores insultos que por allí se le pueden decir a alguien.

El incidente no pasa de ser una simple anécdota en un pais que ha sido invadido, masacrado y expoliado por las corporaciones de la familia Bush, del Vicepresidente Cheney y sus amigos. Y cada día sabemos más cosas sobre las mentiras que la Administración Bush le ha contado a sus ciudadanos y al resto del mundo.

Si ya sabíamos que se inventaron lo de las armas de destrucción masiva, peor ha sido ver como Bush reconocía que nunca existió la justificación que inició la guerra y posterior ocupación de Iraq, y además que lo cuente con una cara de cinismo y desprecio hacia el mundo entero, sólo explicable en alguien que sabe con absoluta certeza que no será castigado por ello.

Ahora nos hemos enterado también, según una consultoría independiente, que las cifras y datos de la guerra de Iraq, desde el número de bajas estadounidenses, el gasto militar y el gasto en "atipicos" como Blackwater y similares, o las cifras de la reconstrucción de Iraq, y de su Administración e infraestructuras, han sido continua y perversamente alteradas para engañar a los votantes estadounidenses y al mundo.

También nos hemos enterado que la democracia estadounidense del Presidente Bush (menudo ejemplo de garantías democráticas) no sólo secuestró y encerró a ciudadanos estadounidenses y del resto del mundo, sin ninguna garantía y sin ningún motivo objetivo, tanto en instituciones penitenciarias especiales en su territorio, como en el vergonzoso campo de prisioneros de Guantánamo, sino que ha aplicado sistemáticamente la tortura, como una estrategia de gobierno.
George Walker Bush se va. Su Administración se acaba. Pero por muy rápido que el nuevo Presidente Obama quiera reparar los errores cometidos por su antecesor, los desastres de la guerra de Iraq, los daños irreparables a su población, y la verguenza de Guantánamo tardarán mucho tiempo en ser mínimante compensadas.

¿Y después qué?
Aquellos gobiernos y personajes que han promovido guerras injustas, que han destruido paises, que ha provocado el dolor, la misería y la ruina de las poblaciones inocentes, en su mayoría han sido perseguidos por tribunales internacionales, hasta que finalmente, incluso muchos años más tarde, alguno de sus responsables, o al menos los más señalados, han sido sometidos a juicio y condenados por crímenes contra la humanidad.

Y si alguien encaja en ese perfil, si alguien ha hecho méritos para terminar ante un tribunal internacional, acusado de crímenes contra la humanidad, contra las leyes internacionesles, contra su propia democracia, ese sin duda es George Walker Bush.

Pero no estamos hablando de un dictador africano o un dirigente de un pequeño país europeo o latinoaméricano, sino del Presidente del país más poderoso del mundo, lo que en la práctica le hace absolutamente intocable, y él lo sabe, y por eso sonríe con esa sonrisa cínica de quien se sabe por encima de la ley.

Quizás algún día, la justicia de los hombres pueda pedirle cuentas. Pero lo que es seguro, es que hay otra justicia más eficaz, y ante esa no sirve de nada el pasaporte. Ni para él ni para los que le sirvieron de soporte y apoyo.