jueves, 18 de diciembre de 2008

Los "tontos de los cojones".

La que se ha liado en España porque al Alcalde de Getafe (Madrid) y Presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias se le "calentó la boca" y en un acto con vecinos se preguntó "por que hay tantos tontos de los cojones que todavía votan a la derecha".La salida de tono del Alcalde ha provocado las iras del Partido Popular, y enseguida han aprovechado la ocasión para "montar el pollo", haciéndose los ofendidos y pidiendo la dimisión del ofensor, como Presidente de la FEMP y hasta como Alcalde.

En política está demostrado que todo vale para "montarla", porque si es verdad que Pedro Castro se "pasó tres pueblos", enseguida se ha disculpado y ha reconocido su error, de viva voz y por escrito en su Blog, y en un comunicado.

Podríamos recordar varias salidas de tono de políticos del PP, desde el "vaya coñazo" de Rajoy sobre el desfile de las Fuerzas Armadas, el "hijo de puta" del Presidente de la Diputación de Castellón, refiriéndose al portavoz del PSOE en esa institución, el "vagos" de Jaime Mayor Oreja refiriéndose a los andaluces de todas las edades, o el mas reciente "bellacos"y "miserables" que la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, le dedicó a quienes criticaron su actitud tras el atentado de Bombay. Y ninguno a pedido disculpas.

Lo cierto es que hay suficientes ejemplos de descortesías, por calificarlas suavemente, en todas las ideologías y partidos, y no digamos en los medios de comunicación de análisis político. Y tampoco pasa nada, porque lo políticamente correcto es muy aburrido, y al igual que al público le subleva que les insulten los contrarios, cuando el exabrupto va contra los adversarios se aplaude con efusión.

Así que, o dimiten todos los que insulten, o nos lo tomamos con deportividad, y ojalá el insulto más grave sea "tonto de los cojones", con perdón.