miércoles, 4 de febrero de 2009

La película CAMINO arrasa con seis Goyas


--> Mejor guión original
--> Mejor película
--> Mejor dirección
--> Mejor actriz protagonista
--> Mejor actriz revelación
--> Mejor actor de reparto

Dejando aparte lo bien tratada que está la desgarradora historia de fondo de una niña cuya plenitud vital se ve truncada por la horrible enfermedad que termina con ella (lo que durante toda la proyección te mantiene los lacrimales abiertos y el corazón en un puño), con respecto a la forma de tratar a la Obra, es una película que me ha impresionado mucho ya que el Opus Dei que allí se muestra es totalmente real; las palabras, las formas, los métodos y los gestos de los miembros de la Obra.

Así, el control de la correspondencia que lleva al secuestro de las cartas que “no conviene” sean leídas por su destinatario, directores que reciben confidencias de quienes están bajo su mando para que delaten debilidades de sus compañeros, el control de las llamadas telefónicas, las conversaciones espiadas, el fichero bajo llave con todos los datos relevantes de los del centro, residencias que neuróticamente separaran a los hombres de las mujeres, los superiores que se llevan el dinero que les llega a los numerarios, la manera de anestesiar los sentimientos y afectos hacia cualquiera que no sea el Opus Dei (en la película se ve como se aplica con la hermana de Camino para obtener el desapego total hacia sus padres, pero también se emplea en acabar con la amistad hacia aquellos que se hacen de la Obra, etc.)…

Y lo más grave es que todo lo inhumano y anticristiano que el Opus Dei impone lo hace en nombre de Dios. Logran la plena confianza hacia ellos con sus sonrisas, su falsa espiritualidad (ya que Jesucristo no la aprobaría), su hablar melifluo con aparente preocupación por tu bien… El paso siguiente ya les es muy fácil: te hacen creer que todas sus normativas y presiones vienen directamente de Dios, y como tales las aceptas. Se ve en esta película como la Obra, representada por una directora y dos de sus sacerdotes, utiliza para su beneficio a los padres, a la tía, a Camino, a su hermana… ¡A todo el mundo!

Como parte del secretismo que siempre ha vivido el Opus Dei se encuentra ocultar a cualquier precio que la gente conozca su trastienda, la vida que en realidad llevan dentro, y por tanto es lógico que los de la Obra se subleven ante una película que les pone al descubierto.

A falta de poder desmentir nada concreto de ella, puesto que todo es cierto, utiliza generalidades con palabras como “da una imagen muy alejada de la realidad… el Opus Dei no puede compartir la imagen que se da de la institución… muchos de los miembros sentirán con este filme cómo se deforman temas esenciales…” También agita a la familia de Alexia contra Fesser.
Por último, emplea el argumento ad hominem (falsedad lógica que implica responder a un argumento o a una afirmación refiriéndose a la persona que lo formula, en lugar de al argumento por sí mismo. Una falacia ad hominem consiste en afirmar que un argumento de alguien es erróneo sólo por algo acerca de la persona, no por problemas en el argumento en sí). De esta manera el Opus Dei se agarra a que Fesser es ateo para con ello intentar anular su denuncia a la Institución. Supone algo tan ridículo como sostener que es falso el testimonio de quien ha visto a un sacerdote atropellar a un transeúnte por el simple hecho de que el testigo es ateo.

Para terminar, felicito al director, actores y realizadores de Camino por la gran película que han hecho.

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