miércoles, 4 de febrero de 2009

¿Por qué el Estado Español está batiendo récords de paro?

En otros países del entorno de la UE la incidencia de la crisis en la destrucción de empleo es menor... La precariedad laboral y la escasa industria están en la base del enorme aumento del paro en el Estado Español.

El sector secundario supone el 16% del PIB, frente al 40% en los países europeos más industrializados. La temporalidad está cerca del 30% y supera con mucho la de las economías occidentales de la UE

TRISTE DIFERENCIA

El 75% del producto interior bruto (PIB) está sustentado por los servicios (63,4%), principalmente el turismo, y por la construcción (11,5%), mientras que la industria apenas sí aporta el 16%. En los países industrializados europeos, el peso de las empresas productivas es del 40%. Incluso en estados menos desarrollados como Turquía es del 24%.

El empleo industrial es más estable: sus trabajadores son más productivos, están más especializados y han recibido más formación de sus empresas, con lo que a estas les interesa menos sustituirlos. Así, el sector, donde trabajaban 3,2 millones de asalariados en octubre del 2007, apenas sí ha perdido 76.800 efectivos en un año, en línea con lo que sucede en el norte de Europa.

Además, una empresa industrial no está basada en el artificio sino en actividades más asentadas. Las crisis afectan a todos los sectores, pero al industrial mucho más tarde, y por eso en Europa apenas sí se nota por el momento.

Los expertos niegan que, como defienden las empresas, la legislación laboral sea demasiado rígida. Los costes del despido, apuntan, son similares en toda Europa, e incluso países como Francia o Holanda ofrecen muchas más garantías a los trabajadores que España. La prueba es que los empresarios realizan miles despidos, más que en cualquier país europeo. Resulta evidente que empresarios españoles recurren demasiado a la flexibilidad externa (es decir, a los despidos), mientras que en Europa se ensayan más medidas de flexibilidad interna: de reorganización.

A finales de 2009, los expertos más pesimistas imaginan un escenario en el que se llegue al 17% o 18%. En algún momento, hacia final de año, llegaremos a los cuatro millones de parados. Y los más optimistas creen que a finales de 2009 el paro estará en el 14,5% (el paro no irá a más porque se acabará el efecto llamada de la expansión económica sobre los inmigrantes)

El crecimiento de la población activa durante los años de expansión procedió fundamentalmente de las mujeres y de los inmigrantes. Durante los años anteriores de crecimiento, las reservas de mano de obra endógena se han agotado, por lo que las aportaciones a la población activa española sólo pueden llegar de fuera, y esto en una época de crisis como la actual tenderá a reducirse.

El rápido deterioro del mercado laboral en España comenzó por la construcción. Sobre este sector se asentó el rápido y frágil crecimiento económico, y se creó un modelo económico ahora denostado, apoyado en el ladrillo y el consumo interno, que demandaba mucha mano de obra y poco cualificada. Durante "la década prodigiosa" el peso de la construcción en el mercado laboral aumentó peligrosamente.

Históricamente en España, el porcentaje de empleados en la construcción sobre el total de trabajadores se mueve en torno al 9%, algo más alto que en la UE por el peso del turismo. Pero en los últimos años pasó de un millón de empleados en el sector a 2,6 millones (el 13,1% del total de ocupados). En nueve meses, ya ha caído al 11,6%. Y la construcción seguirá pagando los excesos. De ahí, ha saltado a otros sectores, industria y servicios que dependen de la construcción y notan la caída de la confianza, del consumo, de la recesión económica en Europa y la restricción de crédito, que en plena crisis ha llegado a ser tanta que ha ahogado a las empresas.

Las medidas del Ejecutivo podrán contener el desplome laboral, pero no evitarán el ajuste. Si los Gobiernos intervienen con grandes paquetes [más de los ya anunciados], hay una esperanza de que el deterioro no sea tan grave. En 2009 el déficit público tendría que llegar al 7% o al 8%, ya que eso contribuiría a restablecer la confianza y la recuperación en 2010.
La alta tasa de temporalidad en España tambien ha contribuido decisivamente al gran deterioro del mercado laboral español en los últimos meses. Y contribuye, junto con el desplome de la construcción, a explicar por qué la recesión en el resto de Europa no se ha cebado tanto con el empleo como lo ha hecho en España. Mientras la media europea se sitúa en torno al 15%, en España quedó en el 29,5% en el tercer trimestre de este año, un punto y medio menos que en el mismo periodo del año anterior. Así, la alta tasa de temporalidad española se traduce en flexibilidad de hecho.

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