sábado, 23 de mayo de 2009

Pablo Soto Vs Discograficas hipócritas


Una vez más, las discográficas intentan meter sus ambiciosas narices en la distribución de la cultura. "O estás en mi mercado o no estás", deben haber pensado estas empresas privadas antes de demandar a Pablo Soto, rey del P2P, por competencia desleal y reclamarle más de trece millones de euros por daños y perjuicios. De locos.

El sistema P2P permite el intercambio de archivos sin necesidad de servidores, que lo convierte en un modelo perfecto para la distribución de música con licencia copyleft. No así para Warner Music spain s.a., Universal Music Spain, Emi Music Spain, Sony BMG Music Entertainment y Promusicae, que han decidido cerrarle el grifo con una demanda que no es más que un aviso para navegantes.

El objetivo no son los 13 millones, sino que responde a una estrategia para controlar el mercado y, aquello que no pueden controlar lo destruyen.

Con sólo 27 años, Pablo Soto se puede enorgullecer de ser el creador de los principales software para el intercambio de datos en nuestro país, como Blubster y Omemo. Por eso no se explica como, siendo una empresa dedicada al I+D, ha recibido este tipo de demanda.

Las discográficas simplemente quieren meter miedo y que el siguiente se lo piense antes de lanzar un producto que puedan permitir nuevos canales de distribución de música.

los creadores del copyleft necesitan este tipo de herramientas para poder distribuir su música porque no acceden a los canales de distribución controlados por estas cuatro empresas demandantes.

Es más, algunos de esos músicos de copyleft no han grabado porque estas empresas les han rechazado. Ahora esta acción responde a que 'no te vamos a grabar, ni te vamos a distribuir pero tampoco queremos que lo distribuyas por otros cauces'.

Para ello llegaron a ponerle (a Pablo Soto) un detective privado para que se hiciera pasar por un cliente y así realizar sus indagaciones y grabarles con cámaras y micrófonos ocultos.

Es necesario que esta demanda llegue al Supremo y que quede constancia de que innovar, a pesar de que haya empresas perjudicadas porque no lo han inventado ellos, es importante y es uno de los pilares de que avancemos.

Las empresas demandantes han conseguido monopolizar la industria del entretenimiento, pero la cultura está cada vez más lejos de eso. El movimiento de software libre, y de música con licencia de copyleft es imparable

Las discográficas pintan a Pablo Soto como delincuente, pero la gente sabe que la cultura se defiende así, como la defiende Pablo.