viernes, 8 de abril de 2011

Emergen las dimensiones de la tragedia en Japón

Las dimensiones de la destrucción causada por el sismo de 8.9 grados en Japón comienzan a conocerse con el paso de las horas, y los muertos y desaparecidos se cuentan por miles. Más de 300 mil los japoneses que han sido evacuados en todo el país.

Con base en los primeros reportes, el primer ministro japonés Naoto Kan afirmó que el país sufre desde el viernes un desastre nacional sin precedentes, al momento que prometió su mayor esfuerzo para salvar el mayor número posible de vidas, ayudar a los afectados y garantizar la seguridad nuclear.

El Gobierno nipón decidió desplegar a 100 mil militares para atender las tareas de rescate en una amplia franja de su costa oriental, golpeada por el fuerte terremoto y el también devastador tsunami del viernes, que arrastró todo a su paso.

Se movilizaron para las operaciones al conjunto de las Fuerzas Armadas de Japón 300 aviones, 20 buques y destructores y 25 cazas de reconocimiento desplazados a la Costa Este del archipiélago.

Miyagi, Iwate y Fukushima son las provincias más afectadas por el temblor de mar y tierra, que ha llegado a borrar del mapa a pueblos enteros.

En cinco provincias de la costa oriental del archipiélago nipón, más de 300 mil personas han sido evacuadas mientras se calcula que tres mil 400 edificios quedaron destruidos y se produjeron 200 incendios, y los japoneses que se han quedado sin electricidad se cuentan por millones.

En la provincia de Iwate, ciudades como la localidad costera de Rikuzen Taka, de 24 mil 709 habitantes, prácticamente desaparecieron. “Más de 90% de las casas de tres localidades costeras han sido arrasadas por el tsunami. Si miro desde el cuarto piso del ayuntamiento, no veo casas en pie”, comentó un funcionario municipal de Futaba en el Estado de Fukushima, a la agencia Kyodo.

El desastre ha provocado la paralización temporal de numerosas actividades económicas, políticas, deportivas y sociales en Japón.

La Dieta (Parlamento) no retomará su actividad mañana, mientras los tres principales fabricantes de automóviles nipones, entre ellos el líder mundial Toyota, han decidido paralizar la producción ese día en todas sus fábricas en Japón.

Kan recorrió las áreas del Noreste y visitó la planta nuclear de Fukushima.

El Gobierno japonés acepta ayuda internacional

Estados Unidos, que tiene cerca de 50 mil soldados estacionados en Japón, envió dos portaaviones a la región para participar en las operaciones de rescate.

Naciones Unidas anunció en Ginebra que un equipo de siete expertos en evacuaciones y gestión de catástrofes viajará a Japón para ayudar a sus homólogos japoneses a coordinar la acción de los equipos de socorristas internacionales.

El Gobierno japonés ya aceptó ofertas de ayuda de Estados Unidos, Australia, Alemania, México, Corea del Sur, Nueva Zelanda y Singapur, mientras que China y la Unión Europea preparaban sus misiones, según la ONU.

Por su parte, la Cruz Roja de Japón desplegó 62 equipos de socorro. En las últimas horas, unos 400 médicos, enfermeras y otros expertos de la Cruz Roja de Japón acudieron en ayuda de los supervivientes con “clínicas móviles”, anunció la Federación Internacional de la Cruz Roja desde Ginebra.

También las policías de Tokio y Osaka y el Ministerio de Salud desplazaron rápidamente al lugar de la catástrofe del país sus equipos médicos y de socorro.

Oceáno Pacífico
Fallas geológicas calman olas antes de llegar a México

CULIACÁN.- El tsunami causado por el sismo en Japón, que viajó por el Océano Pacífico, al tocar costas mexicanas no causó daños, pues llegó disminuido en oleaje e intensidad, gracias a las fallas tectónicas del suelo marino.

El responsable de la Red Sísmica de Sinaloa, Juan Espinoza Luna, explicó que ante esa circunstancia, la entidad se encontró a salvo de los efectos del tsunami.

Las olas viajaron a 820 kilómetros por hora, desde las costas de Japón, con una altura de cuatro metros, pero finalmente llegaron a una velocidad de 300 kilómetros por hora, con un metro de altura, lo que no produjo daños en las costas de la entidad.

El doctor en Geología apuntó que tanto la altura como fuerza del tsunami fueron degradándose conforme se propagaba por el Océano Pacífico.

Aseveró que el oleaje llegó a Ensenada con una altura de 70 centímetros, gracias a la zona de depresión en el fondo oceánico, frente a las costas de Baja California, que sirvió como un dispersor de energía del tsunami.

La trayectoria del frente de onda del tsunami continuó y llegó a Cabo San Lucas con una altura de ola de 60 centímetros.

Espinosa Luna informó que las posibilidades de que se presente una ola de mayor amplitud son mínimas. “El riesgo es mínimo, porque tenemos el sistema de la falla de San Andrés que es una gran fosa que atenúa la energía”.

Tras el impacto

La embajada de México en Japón, en su más reciente reporte destacó que hasta el momento “no se tiene registro de ningún mexicano entre las víctimas” ocasionadas por el terremoto y tsunami en ese país de los mil 500 que se estiman se encontraban en territorio nipón al momento de la tragedia.

Sin embargo, las autoridades intentan localizar aún a 30 connacionales que estaban en Tohoku, la zona más devastada.

De acuerdo con la representación diplomática, se ha establecido contacto con más de 50 mexicanos asentados en las localidades estatales de Miyagi, Iwate y Fukushima, en el área de Tohoku, que se reportan fuera de peligro.

California vigila fuga radiactiva

California está pendiente de los esfuerzos para contener una fuga radioactiva de una central nuclear japonesa tras el gran terremoto, dijo un portavoz del Estado, después de que los expertos vaticinaran que la contaminación podría viajar por el Pacífico.

“En estos momentos no existe peligro para California. De todos modos estamos vigilando estrechamente la situación”, dijo Michael Sicilia, portavoz del Departamento de salud pública de California. “California cuenta con sistemas de vigilancia de la radioactividad en el aire, el agua y la cadena de alimentos y puede reforzar esa vigilancia si se presenta un peligro”.

Los expertos sugieren que si la fuga fuera muy grande, la nube radioactiva se dirigiría hacia el este por el Pacífico, hacia la costa de Estados Unidos.

Potencia similar al de Chile

El sismo de 8.9 grados Richter en Japón tuvo una potencia similar que el terremoto que devastó Chile en febrero del año pasado, y liberó unas mil veces más energía que el de Haití en enero, indicaron expertos.

La potencia del sismo del viernes estuvo cerca de la que registró el terremoto de Chile, que fue de 8.8 grados Richter, indicó el profesor Keiichi Tadokoro, de la Universidad de Nagoya, citado por la agencia Kyodo.

La escala de Richter es logarítmica e indica la cantidad de energía que libera un sismo, por lo cual, indicaron expertos, el terremoto de Japón desató una potencia mil veces mayor a la del sismo de Haití, de 7.0 grados, de enero de 2011.