martes, 12 de abril de 2011

¿Sabes quién te representa?


Ya se han convocado las próximas elecciones, municipales en toda España y autonómicas allí donde toque, es decir, en todas las Comunidades excepto en Andalucía, Cataluña, País Vasco y Galicia (además de en Ceuta y Melilla que son Ciudades Autónomas).

Los electores estamos llamados a las urnas para elegir a nuestros representantes, pero ...... ¿sabemos quienes son los que nos representan? ¿sabemos quienes han sido los que nos han representado? ¿sabemos a quién premiar con la renovación de nuestro voto y a quién castigar dejando de votarle? ¿vemos más allá de las grandes siglas de los partidos?

Es fácil de comprobar, ya que con la posible excepción de los pueblos pequeños donde todo el mundo se conoce, basta con preguntar a cualquier persona ¿cuantos concejales hay? ¿de que partido? ¿quién es el concejal de parques y jardines (por ejemplo)? para darnos cuenta de que la aplastante mayoría de los votantes no tienen ni idea de quienes son los que les representan, ni lo que han hecho o han dejado de hacer en estos últimos cuatro años.

A la hora de votar se tienen en cuenta motivos de afinidad ideológica, el conocimiento o no de alguno de los candidatos, la percepción personal y subjetiva de la gestión (sobre todo obras evidentes) y sobre todo lo que los medios de comunicación nos invitan a creer que ha sido la legislatura.

Pregúntese por un momento a quién votó en las últimas elecciones y reflexione sobre su conocimiento de aquellas personas a quienes usted dió su voto ¿sabe quienes son, sus nombres, su actividad? ¿defendieron aquello para lo que usted les había votado? ¿va a votar al mismo partido? ¿sabe si los que siguen lo merecen y por qué no siguen los que han sido excluidos de la lista? ¿es usted consciente del trabajo realizado por otros grupos? ........ podríamos seguir con una larga lista de preguntas acerca de lo que debería ser un voto razonado y consciente, pero lo más probable es que la mayoría votemos con las tripas y no con la cabeza.

Y después de votar, durante los próximos 3 años y pico, ni se acordarán de nosotros, ni nos acordaremos de ellos, salvo que nos toquen a algo personal.

¿Es esto democracia?

No, la democracia debería ser la elección consciente de unos representantes que se comprometan a trabajar por los intereses de quienes les han votado, la participación activa de los electores durante la legislatura en todo aquello que les afecte, y cuatro años después, los electos deberían recibir el premio o el castigo de esos electores.

Deberíamos poder elegir directamente a las personas, identificarlas y conocer su trayectoria, pero no depende de los electores sino de los equilibrios internos de su partido el aparecer o no en las listas electorales y en que posición. No podemos elegir a unos si y a otros no, si queremos votar a un partido, nos comeremos con patatas la lista que nos imponen.

Por eso, y en tanto que no cambie la ley electoral para poder decidir a quién votamos y a quién ignoramos, a quién premiamos su trabajo y a quién castigamos su desidia o su mala gestión, lo más responsable es votar en blanco, para que sepan que desaprobamos todo su teatro electoral que sólo les representa a ellos. Y si no les parece bien el voto en blanco, al menos castíguenles en su arrogancia votando a pequeños partidos sin posibilidades. Hasta sería posible darles un buen susto.