martes, 10 de mayo de 2011

El PP NO quiere ni lealtad institucional, ni separación de poderes


Las declaraciones de destacados miembros del PP desde que se conoció el fallo del T.C. sobre Bildu expresan la barbarización de la política. Ni lealtad institucional, ni separación de poderes, ni respeto a la inteligencia media de la ciudadanía. El T.C. tenía que analizar la constitucionalidad de la decisión del Supremo, es decir, si existían pruebas suficientes para negar un derecho constitucional (sagrado en nuestro ordenamiento jurídico como en todas las democracias) a unas candidaturas formadas por dos partidos LEGALES y legítimos que se presentan con algunos independientes que proceden de Batasuna y que por eso han firmado y afirmado condenar la violencia. Son independentistas, SÍ, pero eso no está penado en nuestras leyes. Además, si se demostrara que alguno de ellos, hubiera querido engañarnos y apoyara la violencia, se le puede retirar su acta automáticamente, acogiéndose a la reforma de la Ley de Partidos. El TC ha hecho su trabajo y la decisión que ha tomado es tan acatable y legítima como si la votación hubiera arrojado el resultado contrario. Nadie tiene derecho a criticar el fallo con argumentos espúreos y ajenos a la razón legal. Se podrán discutir los argumentos jurídicos de la sentencia, pero lo que están haciendo hoy, señores del PP, es descalificar personalmente a los magistrados que han obtenido la mayoría. Están haciendo el jabalí.... ¿alguien se imagina lo que supondría un precedente constitucional de ilegalización de candidaturas de partidos legales, con una mayoría política azul que no cree en la separación de poderes? Una vez más, DAN MIEDO.

¿Alguien se cree de verdad que el PP respeta la Constitución?. Si por ellos fuera, deberiamos aplicar los Principios del Movimiento. Si defiendes el catalán, el vasco o el gallego, ya no eres español (y por tanto eres terrorista). Si quieres descentralizar el Estado, ya no eres español. ¿Donde está firmado por todos que el PP se arrogue la potestad de decidir cuando uno es español?. Señores del PP, cualquier persona, que haya nacido en España, es español. Las lenguas hermanas del castellano, también son españolas. Cualquier español, piense lo que piense y vote lo que vote, es español. Bildu es una agrupación electoral demócrata y española, y así lo han demostrado la inmensa mayoría de sus componentes. Ahora bien, igual es cierto que hay dos Españas, y la mia y la de muchos como yo no es la España que representa el PP. Si el PP llegara al poder, que espero que no, podría dar la independencia a Euskadi, a Catalunya y a Galicia (y de paso a Asturias, que hablan raro, el bable, y por supuesto a Andalucia (hay mucho inmigrante magrebí, los andaluces hablan un castellano raro y además, llevan sangre de moros, es decir, de terroristas). De esta forma podrían gobernar a lo que quede de España, es decir, su España, a su gusto. Dios nos libre.

En fin, si de verdad se creen lo que dicen, es decir, eso de que el PSOE esta colaborando con ETA (evidentemente no se lo creen, pero saben que muy muchos españolitos cortos de mira que si se lo creen) lo primero que deberian hacer es romper el pacto de gobierno que tienen en EUSKADI con el PSE. ¿Porque no lo han roto aun?. Lo segundo que debería hacer es solicitar de inmediato al Tribunal Supremo la ilegalización del PSOE por colaboracion con banda armada ¿por que no lo hacen? En la respuesta a estas dos preguntas estan las claves de la cuestión.

--*--

El Tribunal Constitucional (TC) sostiene que prohibir a Bildu concurrir a las elecciones del 22 de mayo como una medida de control preventiva "pone muy en primer lugar en riesgo al propio Estado constitucional" en vez de garantizar su seguridad y que, además, es una decisión desproporcionada. Así lo argumenta en la sentencia, notificada hace pocas horas, en la que revoca la decisión del Tribunal Supremo (TS) de prohibir la participación de Bildu en los comicios municipales y concede amparo a la coalición al considerar vulnerado su derecho a acceder a los cargos públicos en condiciones de igualdad.

Para el TC, la pretensión de asegurar a ultranza, mediante controles preventivos, el Estado constitucional, “resulta además desproporcionada a la vista de la panoplia de instrumentos de control a posteriori de que se ha dotado, mediante las últimas reformas legales, nuestro ordenamiento”. De este modo alude a la última reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) que, entre otras cosas, permite volver a impugnar las listas de Bildu hasta el próximo 12 de mayo, si se “tuviera conocimiento de circunstancias que impidan la presentación de candidaturas”.

“La simple sospecha”
La sentencia concluye que “la simple sospecha no puede constituirse en argumento jurídicamente aceptable para excluir a nadie del pleno ejercicio de su derecho fundamental de participación política”. “Puede que en el futuro la sospecha quede confirmada, pero para el enjuiciamiento actual, la misma no podría conducir a un resultado limitador so pena de dejar en lo incierto el ámbito del libre ejercicio de los derechos de participación política”, añade.

Sin pruebas de instrumentalización
El Constitucional no considera acreditado que ETA-Batasuna haya instrumentalizado Bildu a la luz de los documentos aportados por la Fiscalía y la Abogacía del Estado y los informes policiales incluidos en los mismos. Así, insiste en que aún admitiendo que el designio defraudador de ETA y Batasuna les hubiera llevado a pretender la orquestación de candidaturas electorales a su servicio, los elementos objetivos utilizados por el Supremo no demuestran que “esa pretensión se haya materializado”.

“No basta con la intención”
En este sentido, señala que de los documentos incautados a ETA, entre ellos el denominado “Herri Akordioa”, en los que se ha basado el Supremo para demostrar esta estrategia, puede deducirse que la organización terrorista y Batasuna buscaran esa alianza, pero no que hayan instrumentalizado a Bildu o que ésta haya dejado instrumentalizar sus candidaturas. Un argumento que reitera la sentencia al subrayar que “no basta con constatar la existencia de una intención defraudatoria”, sino que es preciso que de la pruebas “se desprenda también que esa intención ha llegado a materializarse”.

La expresión de Otegi, irrelevante
Sobre el alto número de candidatos independientes en la coalición, el TC recuerda que el propio Supremo descartó su vinculación con ETA y los partidos ilegalizados, por lo que no puede “transmutarse” en un indicio objetivo de la ocupación de las listas por parte de Batasuna. Tampoco las conversaciones de cargos públicos o candidatos relacionados con Batasuna son pruebas suficientes para prohibir a Bildu ir a las elecciones, según el TC, que califica de “irrelevante” y prescindible el contenido de algunas de ellas, como la mantenida en prisión por el exportavoz de Batasuna Arnaldo Otegi y su esposa el pasado 2 de abril, en la que se referían a los candidatos de Bildu como “los nuestros”. “Tanto consideradas individualmente como en su conjunto, las intervenciones resultan carentes de la suficiente entidad constitucionalmente exigible para poder conferirles el valor probatorio que les otorga” el Supremo, indica el Constitucional.

Condenan la violencia
En relación con la ausencia de una condena firme del terrorismo que el Supremo reprochó a la coalición formada por Eusko Alkartasuna, Alternatiba y abertzales independientes, el TC recuerda que estos dos partidos han condenado y condenan la violencia de ETA, por lo que “no hay ninguna razón para suponer que la acogida en sus listas de independientes” se haya hecho con olvido de esas posiciones.

Un “sacrificio”

Por último, sobre el último informe de la Guardia Civil que aporta un acta de una reunión entre ETA y Eusko Alkartasuna en febrero de 2009 de cara a una supuesta colaboración electoral en las elecciones europeas y autonómicas, el TC recuerda que esa colaboración no llegó a consumarse. Resalta además “la insuficiente entidad probatoria de los indicios manejados por el Tribunal Supremo para poder justificar el sacrificio” del derecho a la participación política de Bildu.

No hay comentarios: