jueves, 9 de junio de 2011

CELTA DE VIGO: MUCHAS DUDAS PARA AL ASCENSO


Hay algo que me dejó no sé si mal cuerpo, pero al menos regular, en la victoria del Celta sobre el Granada. Fue merecida, desde luego, porque fue quien más la buscó. Pero esperaba una actuación que borrase las dudas que tenía sobre el equipo, o al menos eliminase alguna de ellas. El 1-0 de Michu ayuda a poner la primera piedra del ascenso, pero esas incógnitas sobre el conjunto de Paco Herrera permanecen. Aunque claro, con un resultado positivo en el bolsillo todo es mucho más fácil de asimilar.

No sé si esas dudas con el sistema de juego, con la alineación y con el ajuste de las piezas que se alinean van a ser un impedimento final para lograr el objetivo tan deseado. A fin de cuentas, cuando estás inmerso en las batallas finales por un ascenso que acabe con 4 años de infierno, poco o nada importa el cómo. Tampoco la justicia, como dije cuando al Dépor se le escapaba la Primera. Veía con curiosidad el laboratorio en el que se convertía el tramo final de la Liga del Celta, con cambios de esquema, jugadores en rotación, resultados cuestionables que llevaron a perder la ventaja de campo al menos en el primer asalto del play off. Pensaba que cuando llegara la hora de la verdad, el equipo volvería a los estándares que le hicieron carne de ascenso directo durante tres cuartos de campeonato, y se le activaría el chip competitivo como a un robot.

Algo de eso hubo el miércoles en Balaídos. El Celta recuperó su carácter agitado de las mejores ocasiones, y alineó a sus tres delanteros más decisivos durante la Liga, pero se dejó buena parte de su fútbol por el camino. No soy un demonizador del esquema con 5 defensas, más cuando tienes a dos laterales tan punzantes como Roberto Lago y Hugo Mallo, pero quedó claro que era excesivo ante un rival que esperaba a la contra, y sobre todo resultó perjudicial porque los carrileros casi nunca sorprendieron por su posición: siempre estaban avanzados. La única vez que Mallo rompió por su banda fue el gol de Michu.

Con ese esquema, el Celta retroalimentó sus principales defectos: un centro del campo plano en la creación y las dificultades para robar cuando el rival tuvo el balón, como se pudo ver en el segundo tiempo. Las grandes noticias llegaron desde el banquillo, porque Herrera tiene un plan B muy sólido con dos jugadores que se sienten titulares (Michu y Aspas) y otro que está en el límite (Dani Abalo).No es que ninguno de los tres estuviese especialmente inspirado ante el Granada, pero fabricaron el gol y con eso es suficiente. Herrera no renunció a su esquema y eso produjo situaciones extrañas como que hubiese en el campo un esclavo de la banda como Abalo tapando el espacio de un lateral largo como Mallo. Pero aún así, el Celta salió vencedor, sobre todo porque puso más empeño en serlo que el Granada.

Se abre otra vez el abanico para el sábado. Cinco jugadores en la ruleta para ser titulares en el ataque, un centro del campo abierto al regreso de Álex López, cinco o cuatro defensas… Desconozco si tantas dudas (u opciones, si esa palabra puede tener un tono negativo) es lo mejor para afrontar la cita más ilusionante del celtismo. Pero como un celtista decía anoche en twitter (que me perdone pero no recuerdo quién), el Celta ha ganado más partidos en Balaídos en 5 días que en 4 meses. Y al final, a eso es lo que se reduce todo cuando te juegas la vida.

Ayer, al menos, el arbitraje no influyó en el marcador ...

ANIMO CELTA ... ¡PODEMOS SUBIR!

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