martes, 26 de julio de 2011

Un noruego que odiaba el islam

Fue responsable local de las juventudes de un partido populista

Ultra, islamófobo y exmilitante de la extrema derecha noruega. Anders Behring Breivik, el supuesto autor del atentado de Oslo y la matanza en la isla de Utoya, dejó rastro de su ideología en foros de Internet, donde plasmó su fundamentalismo cristiano.

Un registro en su casa permitió a la Policía trazar un perfil del detenido, gracias al hallazgo de mensajes con "opiniones hostiles hacia el islam", al que equiparaba con el nazismo y el fascismo. "Es muy hipócrita tratar a los musulmanes, nazis y marxistas de forma diferente", escribió en una ocasión.

El jefe de la Policía de Oslo, Sveinung Sponheim, explicó que sus textos indican claramente "inclinaciones políticas hacia la derecha y puntos de vista anti-musulmanes".

Un portavoz del Partido del Progreso confirmó que durante la década pasada militó en la rama juvenil de esta formación populista de derechas, de la que fue responsable local durante dos años. En 2009, se hizo miembro del foro nazi Nordisk, según la revista antirracista Expo.

Breivik se definía, en su perfil en Facebook, como conservador y cristiano.

Firme opositor al multiculturalismo, creció en el West End de Oslo, donde vivió con su madre y estudió en una Escuela de Negocios de Oslo, según medios locales. Breivik, sin antecedentes penales, se había mudado recientemente a una pequeña localidad del condado de Hedmark.

La pregunta que todos nos hacemos, es la de por qué los noruegos no "detectaron" el peligro de la extrema derecha. Por qué no se molestaron en investigar y controlar estos movimientos nazis... No creo que sea noruega especial en este aspecto. Es fácil comprobar cómo la policía española, igual que en la mayoría de países europeos- se esfuerza mucho contra los grupos musulmanes, y contra los grupos antisistema de izquierdas. Aquí en Madrid, por ejemplo, es bastante habitual que paren sin ninguna razón a un chico que lleve melena e indumentaria oscura, le pidan la documentación, le registren y le traten como a un delincuente, mientras dejan que grupos de neonazis se paseen con sus puños americanos y navajas, con total impunidad. Algunos de estos grupos tienden a ir de caza, es decir, a buscar un objetivo al que dar una paliza, al que escogen al azar, por su indumentaria o por el local al que asiste. La víctima ya ni se molesta en denunciar el ataque, porque sabe que no sirve de nada, la policía no hace nada. En ocasiones la sangre llega al río, y entonces, prensa y policía se encojen de hombros y afirman que ha sido un desafortunado incidente aislado.

El fantasma del fascismo, de la ultraderecha, recorre Europa y no hacemos nada al respecto. Es un peligro real, pero la gente piensa que es "nuestro" terrorismo para compensar el "otro" terrorismo", y así viven una aparente tranquilidad de conciencia. Por eso los gobiernos no legislan en contra de dicho fascismo, porque temen la reacción de los grupos fascistas (ultraderechistas) y también las del pueblo que los tolera y en ocasiones incluso apoya.

Cualquier terrorismo, sea el que sea, causa terror y es malo para la convivencia. Hay que reforzar la colaboración, el respeto al otro, al que piensa diferente, al que es diferente. En realidad no somos diferentes, somos seres humanos, iguales en derechos y deberes, es más lo que nos une que lo que nos separa. Todas las doctrinas, todas (sean políticas, religiosas, sociales), adoctrinan, hay que des-adoctrinarse, aprender a ser críticos, a pensar, hay que aprender a ser libres de pensamiento, palabra y obra. Lamentablemente en España, y con medios de comunicación del estilo de intereconomía ... esto es, hoy por hoy, imposible. LA GENTE NO PIENSA.

Hay que ser más exigentes en no tolerar a los intolerantes, valga la redundancia, porque nos va la vida en ello.

Este "hombre" es de extrema derecha y de aspecto como el nuestro, el ideal europeo (el ario), pero su alma es sucia, su intelecto sólo ha sabido construir el mal en su interior, no es ningún "loco aislado", es un producto de la extrema derecha, del odio, del racismo y de la xenofobia. No es algo "aislado", no es fruto de una enajenación, antes al contrario, es fruto de una ideología por todos conocida y que cada vez es más tolerada, por desgracia. Su acción ha sido llevada a cabo con impecable eficacia, esto no es obra de alguien mentalmente disminuido sino de alguien que piensa, razona, y actúa.

La extrema derecha, el nazismo, el fascismo, la xenofobia, toda esta ideología ponzoñosa, enferma y contagiosa, es algo real, que renace y se reproduce. Entra en las mentes de quienes siguen sus consignas y crean dolor y muerte a su paso, no hay más que ver el resultado.

No son cuatro palabras "gamberras" de cuatro niñatos o "gente de bien", muy de derechas, muy religiosos, es una ideología peligrosa y que, cuando puede, siembra el terror y mata.

Ojo con la tolerancia que estamos teniendo todos con esta ideología, que cada día es más abundante y que penetra en nuestra sociedad como cualquier epidemia, lo impregna todo, lo contamina todo, lo ensucia todo. Y crea asesinos como el noruego, pero ha habido otros, en Europa y en Gringolandia, y muy recientemente. Son producto de la sociedad enferma que estamos construyendo.

Las religiones que se crearon para vivir del cuento, hacer fortuna y con ella ostentar el máximo poder posible, a lo largo de la historia del hombre, no han hecho más que crear odios y fanatismo entre la población más ignorante. En nombre de un supuesto Dios, nos mienten, nos roban, violan a nuestros menores, saquean fortunas y matan.