jueves, 3 de noviembre de 2011

¡¡¡ CAMBIEMOS EL SENADO !!!


Circula por la red un correo que anima a sumarse a la iniciativa que propone que el próximo 20N los sobres de votación del Senado se introduzcan vacíos en la urna, es decir que todos los votos al Senado sean "en blanco", dando por sentado que de ser así, el Senado quedaría despoblado de senadores electos y por tanto se podría llegar a cerrar.

¿Podría esto suceder realmente? Lo cierto es que es bastante improbable.

Las listas en las que l@s elector@s español@s votan a quienes quieren que les represente en el Senado por su provincia son las únicas listas abiertas que existen en nuestro sistema electoral, es decir, cada elector puede poner "hasta" 3 cruces eligiendo a 3 senadores, y esas cruces las puede distribuir como le parezca por todas las casillas de todos los partidos y coaliciones que aparecen en la gran papeleta salmón del Senado.

Sin embargo, la costumbre general está lejos de ese supuesto, ya que por desconocimiento, desidia o inercia, el elector tiende a marcar las 3 cruces en los senadores que se presentan por el partido al que ese mismo elector vota para el Congreso (incluso en muchas ocasiones ya vota con la papeleta que le envió el partido, con las "X" marcadas previamente en imprenta), independientemente de quienes sean los candidatos, de la afinidad o no que tengan con ellos, y del conocimiento sobre lo que tales candidat@s aportarán a la siguiente legislatura senatorial.

¿Y qué sucedería, si como solicita el correo al que hacía referencia al principio de este post, una parte importante de los electores votaran en blanco al Senado?

Pues absolutamente nada más que los grandes partidos se partirían de risa ante la ingenuidad de los electores, ya que la designación de los candidatos electos al Senado se hace por votos absolutos, es decir que los 4 senadores electos serán aquellos que tengan al menos 1 voto más que los siguientes en el número de votos recibidos. Por lo general, los 3 primeros corresponden al partido más votado en el Congreso y el el al siguiente partido más votado en el Congreso.

Por tanto y resumiendo, hay que reconocer que el Senado actualmente es inútil, un refugio de políticos inoperantes que no toman decisiones, limitándose a cobrar su generoso sueldo, y que no cumple con las funciones que la Constitución le encomendó. Pero la solución no es votar en blanco sino votar a las candidaturas de partidos minoritarios que se comprometan a modificar desde dentro esa cámara, evitando que siga siendo un "parque jurásico" con el que las maquinarias de los grandes partidos otorguen premios de consolación a quienes descartan para otros puestos más "cotizados".

Algunos de esos cambios podrían ser:

- Establecimiento de las CCAA como circunscripción electoral para el Senado, y por tanto eliminación de los senadores por designación de los parlamentos autonómicos (que únicamente representan a los "pasteleos" de los partidos presentes en esos parlamentos).

- Reducción del número de senadores a 4 por cada CCAA (1 por Ceuta y 1 por Melilla) y 1 por el Censo de Residentes Ausentes (emigrantes, que votarían en una circunscripción propia y no en su CCAA de origen) elegidos por listas abiertas. Lo que haría un total de 71 senadores, y representaría un considerable ahorro (Actualmente hay 260).

- Modificación del sistema de veto legislativo, para que lo que vete el Senado no pueda ser aprobado por el Congreso.

Y otras muchas reformas que se podrían debatir en un Senado que no sea silenciado por la mayoría bipartita.

De modo que si quieres cambiar el Senado, no votes en blanco.

¡Vota minoritarios!



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