jueves, 22 de diciembre de 2011

COMIENZA EL MARIANATO


Mariano Rajoy, líder “carismático” del Partido Popular y vencedor en las últimas elecciones generales ya es presidente del gobierno. Ha empezado, pues, el "Marianato".

No es ninguna sorpresa que no se podría esperar nada concluyente de un discurso realizado por alguien que siempre se ha caracterizado por no mojarse ni debajo del agua, pero su desarrollo ha seguido el patrón establecido: ninguna propuesta concreta, cifras y conceptos genéricos, hacer de la obligación legal una voluntad política y ajustarse con ortodoxia al "libro" del neoliberalismo españolista más rancio, siguiendo al dedillo los dictados de la caverna, los mercados y la Europa de "Merkozy".

Nos vende la inversión en subida de las pensiones como una iniciativa propia, cuando es una obligación establecida por Ley, y a renglón seguido nos la matiza con la promoción de alternativas privadas al sistema de pensiones para brindarle a los bancos una parte del pastel que habían perdido. Y si esto fuera poco, adelanta la posibilidad de reformar de nuevo las pensiones "ajustando la pensión a lo cotizado realmente durante la vida laboral", lo que en lenguaje más claro significa que se acabó el cálculo temporal y se realizará con todas las cuotas aportadas durante la vida laboral, por tanto en la práctica se reduce la pensión resultante.

En el resto del discurso puras generalidades neoliberales, con el componente españolista imperial del que siempre hace gala su partido, ofreciendo sobre el papel un diálogo que en la realidad niega, y cargando en el sector público todas las responsabilidades de la crisis.

Nada que permita dudar de lo que ya se esperaba: privatizaciones, reducción del sector público y del estado de bienestar, rendición a los mercados, la patronal y el eje europeo, por tanto una legislatura que se prevé dura para las clases populares, para los jóvenes, para los trabajadores/funcionarios y, en definitiva, para todos aquellos que no vivan de la economía especulativa.

Pero esto es lo que ha querido una parte importante del electorado, por lo tanto habrá que respetarlo y asumirlo.