sábado, 16 de junio de 2012

Comparativa entre el Samsung Galaxy S3 y el Galaxy S2




Siempre que sale un móvil de última generación que se sube de un salto al podio de los más deseados, no se puede evitar compararlo con los anteriores miembros de dicho podio. Y si hablamos del Samsung Galaxy S3, ¿cuál es el teléfono al que obligatoriamente hay que hacer referencia? Al Samsung Galaxy S2, no hay ninguna duda. Abanderado de los coreanos de Samsung durante más de un año y con un buen número de versiones internacionales, el Samsung Galaxy S2 se presentó en el MWC de Barcelona en el 2011 acaparando todo el stand con su delgado contorno, rectas líneas y potencia de doble núcleo. Estas son unas características que ha desbordado el Samsung Galaxy S3, como es lógico, pero… ¿Realmente le ha superado en todos los aspectos mereciendo su compra en contra de la versión anterior? Veamos…

Diseño

Si comparamos a ambos terminales a primera vista, hay algo que salta con un vistazo: el Samsung Galaxy S2 da la sensación de pertenecer a una gama inferior a la de su hermano el Samsung Galaxy S3 ya que, a pesar de que el plástico es el común denominador en ambos teléfonos móviles, no cabe duda de que en el más reciente se ha apostado por un diseño más moderno en el que entran en juego las curvas y los contrastes de color, siendo el S2 de un color uniforme mientras que el S3 posee una banda gris que recorre el costado dándole cierta sensación de curvatura, algo a lo que se suman las esquinas más redondeadas dotando al terminal de un aspecto más natural.
La pantalla es lo que marca el tamaño en ambos terminales, siendo la del S2 de 4.3 pulgadas y ascendiendo a las 4.8 en el caso del Samsung Galaxy S3. No cabe duda de que esta diferencia aporta sus pros y sus contras a este último terminal, siendo algo más incómodo de usar debido principalmente a que, al ser tan grande, no llega con comodidad el dedo a toda la pantalla si se usa con una mano. Por lo demás, tampoco hay grandes diferencias, disponiendo de los mismos botones situados en idénticos lugares, con excepción del botón Home en el caso del Samsung Galaxy S3, ya que se ha rediseñado ampliando y estilizando su contorno, consiguiendo que, además,  sobresalga unas décimas por encima de la superficie del móvil, facilitando la pulsación.

Hardware

Como ya hemos dicho, es la pantalla el aspecto que más llama la atención a simple vista. También cuando los comparamos cara a cara una vez están encendidos, ya que la sensación que nos ofrece el Samsung Galaxy S3 es la de disponer de todos los iconos y detalles de aplicaciones mucho más definidos, con una suavidad en el contorno de todos los gráficos que es, sin duda, uno de los aspectos que merecen su compra en comparación con el Samsung Galaxy S2. La resolución de este último de 480X800 píxeles deja mucho que desear en un móvil de alta gama, lastrando toda experiencia de uso.
Otro de los aspectos diferenciadores de ambos teléfonos es el procesador, siendo en ambos casos un Exynos fabricado por Samsung donde las diferencias son, en principio, abismales. Doble núcleo y 1.2 gHz para el Samsung Galaxy S2 y 1.4 gHz con cuatro núcleos para el Samsung Galaxy S3, los números los sabemos todos. Pero, a la hora de la verdad, tampoco se nota excesivamente un aumento de rendimiento en el último terminal con respecto al anterior, ya que ambos ejecutan igual de bien y casi a la par todas las aplicaciones que hemos probado, por lo que tampoco resulta excesivamente notorio el aumento de núcleos. Al menos con las apps disponibles actualmente.
El resto del hardware más o menos lo comparten. WiFi b/g/n, WiFi Direct, DLNA, Bluetooth 4.0 en el S3 y 3.0 en el S2, Radio FM, 1 GB de RAM, 16 GB mínimo de capacidad, tarjeta SD Card… Y NFC para el Samsung Galaxy S3, además del LED de notificaciones en la parte superior izquierda del frontal o barómetro, un sensor con funciones aún por determinar. Y algo que realmente marca la diferencia con respecto a su hermano: la inclusión del sistema Glonass de posicionamiento al clásico GPS, lo que da una velocidad de posicionamiento realmente rápida en todas las apps que lo usan, añadiendo mayor fiabilidad en el seguimiento.

Software

En el tema de las aplicaciones instaladas por Samsung en los dos móviles, sí que hay grandes diferencias en el Samsung Galaxy S3 con respecto al S2. Ambos integran la capa personalizada TouchWiz a modo de launcher, con el habitual aspecto de los móviles del fabricante, aunque con un diseño algo más avanzado en el caso del último modelo. Los menús de opciones son más concretos además de poder configurar más aspectos que en el caso del Galaxy S2, como añadir accesos directos a la pantalla de bloqueo o la posibilidad de aumentar los iconos en el dock hasta 5.
Aunque en lo que realmente destaca el Samsung Galaxy S3 es en la inclusión de un buen número de gestos con los que controlar el móvil aparte del famoso sistema de reconocimiento S Voz, con el que podremos gestionar aplicaciones a viva voz y en castellano. El Samsung Galaxy S2 ya disponía de su propio sistema de reconocimiento de voz, aunque resulta casi arcaico si lo comparamos con el de su hermano, llegando a ser en este último modelo hasta casi práctico. Decimos casi porque, al final, siempre es algo que no utilizamos, al igual que la mayor parte de los gestos incluidos.
En el plano de las apps de Samsung que se incluyen en el S3 y no en el S2, cabe destacar la aplicación de notas heredera del Samsung Galaxy Note S Memo, aplicaciones para la sugerencia de apps como Samsung Suggest o Más Servicios, además de un modo All Share más completo y un Hub de Vídeos con películas y series que aún no funciona en España.

Cámara

Tanto el Samsung Galaxy S3 como el Galaxy S2 integran una lente similar trasera de 8 megapíxeles con flash LED, consiguiendo resultados bastante parecidos tanto en fotografía como en vídeo, siendo este último compatible con HD 1080p y 30 fps en ambos terminales. Es sí, la velocidad de captura y grabación en memoria de las imágenes supone un abismo entre los dos, realizándose en el Samsung Galaxy S3 de forma casi instantánea. Y, aprovechando esta capacidad, existe un nuevo modo de disparo en el último modelo del que no dispone el S2: captura en ráfaga de hasta 20 imágenes con tomas de tres de ellas por segundo, incluyendo un modo de mejor captura en el que el móvil decidirá cuál es la mejor de entre 8 fotos tomadas automáticamente. Además, el Samsung Galaxy S3 dispone de modo HDR (alto rango dinámico), con el que se tomará una imagen con una mayor equilibrio entre exposición y saturación de colores, guardándose junto con la original en memoria.
Las imágenes tomadas con los dos teléfonos tampoco difieren en exceso, tendiendo los dos a cierta saturación, especialmente del color verde. Las fotografías son nítidas y con bastante profundidad en detalles, aunque cojean un poco cuando desciende la luz, ayudando poco su flash LED. Aunque este es potente, resultando más útil como linterna que a la hora de tomar fotografías.
Y en cuanto al vídeo, podemos decir que el del Samsung Galaxy S3 tiene mejor calidad, aunque sólo por el hecho de fluir con mayor velocidad y sin saltos en las tomas. Además,nos permite tomar fotos mientras grabamos video, algo bastante práctico en muchas ocasiones.

Conclusiones

Como ya habréis comprobado, lo que realmente marca la diferencia en el Samsung Galaxy S3 con respecto al S2 es su tamaño, resolución de pantalla y densidad de píxeles, algo que consigue una mayor riqueza visual con una sensación de que todas las aplicaciones e iconos se ven con más nitidez. Además de poder mostrar una mayor porción de la aplicación en pantalla en relación con el Samsung Galaxy S2, acusando este una pobre resolución de 480X800 que ya era justa incluso en el momento de su lanzamiento.
El procesador también marca diferencias, aunque no tanto como cabría pensar. Los dos núcleos extra del procesador ayudan a arrancar las apps con mayor rapidez, pero tampoco es algo en lo que sobresalga. Sí es cierto que el S3 saca partido de los cuatro núcleos a la hora de guardar y procesar las imágenes o mostrar varios vídeos en movimiento, pero no es algo determinante a la hora de valorar su compra, sobre todo si se quiere ahorrar algo de dinero.
En cuestión de autonomía, quizá el Samsung Galaxy S3 destaque por un par de horas más de uso debido, principalmente, a sus mAh de más en la batería. Pero no se puede decir que los cuatro núcleos ahorren mucha energía en comparación con los dos del Samsung Galaxy S2, agotándose la diversión en menos de seis horas si les damos caña a ambos terminales. La autonomía no es el punto fuerte de los smartphones, y estos dos móviles no iban a ser menos. Por desgracia…
Os podemos recomendar el Samsung Galaxy S3 si buscáis un terminal de última generación que aguante el envite del tiempo, ya que tranquilamente durará más de un año sin sufrir desventajas. Aunque el Samsung Galaxy S2 tampoco ha dado de sí en sus capacidades, siendo una compra más que interesante tanto nuevo como de segunda mano. Sin duda, un gran móvil con un buen precio, algo a tener en cuenta en los tiempos que corren…

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