sábado, 15 de septiembre de 2012

OLVIDO HORMIGOS ¿DIMISION?

[ATENCIÓN: ABSTENERSE PERSONAS SIN SENTIDO DEL HUMOR]




Olvido Hormigos Carpio: “No entiendo el lío, ahora mismo me estoy tocando”

Olvido Hormigos Carpio es una política del Ayuntamiento de la localidad toledana de Los Yébenes y actriz porno ocasional, especializada en sexo para personas afectadas con el síndrome del vídeo vertical. Por desgracia muchos no sabían esto y ha provocado más de una tortículis a pajilleros despistados, alguna que otra luxación de hombro y más afectados del síndrome.

Quiso dejar la política para dedicarse a su mayor pasión, el porno vertical. De hecho pensaba pasarse al sexo duro, es decir, al porno boca abajo.

En pocas horas pasó de ser CILF (Concejalas I'd Like to Fuck) a casi una fulana perseguida por los gañanes del pueblo.

Recapacitó y decidió no dejar la política y continuar la herencia dejada por Bibiana Aído y terminar su mapa de clitoris. Sin embargo, algunos vecinos no fueron muy comprensivos y se mostraron muy cabreados con ella y la insultaron. No mucho, porque parecía que había una epidemia espontánea de tortículis entre los vecinos que próximamente investigará la OMS.

Se echó atrás y echó pelillos púbicos a la mar gracias a un efecto Fuenteovejuna de las redes sociales, a través de miles de cuentas de Twitter, con Elena Valenciano, Eduardo Madina y Esperanza Aguirre al frente de una multitudinaria manifestación de almohadillas de última generación digital: #olvidonodimitas, #yotambienmemasturbo.

Los pobres no sabían que les había colado un gol por toda la escuadra y quedarían todos en evidencia.

El caso es que primero dijo que el vídeo había sido hackeado y que iba dirigido a su marido. Luego dijo que había sido el PP por una conspiración judeo masónica con la colaboración de la CIA y de la NASA.

En realidad, parece que el vídeo iba para uno de sus amantes, el cual lo subió a YouPorn e igual ahora sí debe dimitir por acusar al PP de un acto para tapar su infidelidad.

Cuando la entrevistaron en La 1 [1] y le preguntaron que cómo era posible que el video hubiese salido de su teléfono, que si se lo había enviado alguien se hizo la sueca descaradamente.

Eso sí, la entrevistadora, Mariló Montero no está como para dar clases de ética en ese aspecto.

Una cosa es que hiciese con su cuerpo lo que quisiese y otra que pueda hacer lo que le dé la gana con su lengua, mentir y acusar.

Por lo pronto, su marido, que es carpintero ya está agrandando las puertas de la casa.

Se asegura la posible existencia de un segundo vídeo erótico...

Seguiremos informando …