martes, 26 de noviembre de 2013

ESCOCIA: EL ÚNICO CAMINO POSIBLE PARA CATALUNYA



El referéndum sobre la independencia se celebrará el 18 de septiembre de 2014 y en él los ciudadanos tendrán que responder con un 'sí' o con un 'no' a la pregunta: "¿Debería ser Escocia un país independiente?".

La Ley sobre el Referéndum de Independencia, se aprobó en el parlamento escocés, con el apoyo de todos los partidos.

La normativa establece un periodo de campaña para la consulta de 16 semanas en las que todos los partidos podrán defender su postura con argumentos constructivos. Previamente, los diputados regionales ya habían aprobado una ley para ampliar el derecho de sufragio a los ciudadanos de 16 y 17 años.

Salmond y el primer ministro británico, David Cameron, escenificaron en octubre de 2012 el acuerdo de sus respectivas administraciones para que los escoceses pudiesen decidir en referéndum si se convertían en un país independiente a Londres.

El Partido Nacional Escocés (SNP),  como es obvio, se sienten orgullosos de aprobar esta legislación, que dejará el futuro de Escocia en manos de los escoceses. Esperemos que los ciudadanos aprovechen esta oportunidad y digan 'sí' a la independencia.

Esta postura, sin embargo, difiere de la de laboristas y conservadores, que quieren que Reino Unido permanezca tal como está.
De ganar la opción de la independencia, Escocia se declararía Estado el 24 de marzo de 2016, un día después de disolver el Parlamento, y en mayo de ese año se convocarían elecciones por primera vez para una Escocia independiente.

El 24 de marzo es el aniversario de la firma del Acta de Unión, que define los términos de unión entre Inglaterra y Escocia desde 1707.

Según el  Libro Blanco sobre la independencia de Escocia, así sería una Escocia independiente:

-Escocia será un país independiente el 24 de marzo de 2016, siempre que los votantes aprueben la separación en el plebiscito.
-Escocia conservará la libra y no buscará entrar en la eurozona.
-El Banco de Inglaterra será la entidad de préstamo de último recurso.
-Se mantendrá a la reina Isabel II como jefa de Estado.
-Escocia continuará como miembro de la Unión Europea (UE).
-Escocia retirará los misiles nucleares Trident de su territorio en los primeros 10 años tras la independencia.
-Escocia espera ahorrar 119.000 millones de euros con la retirada de las armas nucleares.
-Escocia tendría sus propias fuerzas armadas. Se espera que aumente su defensa al pasar de los 7.500 uniformados de su fuerza regular a 15.000 en los diez primeros años tras obtener la independencia, y de 2.500 a 5.000 en los de reserva.
-No habrá un aumento de los impuestos a los ingresos.
-Se ampliarán las ayudas para el cuidado de los menores de cuatro años.
-A partir de abril de 2016, los pensionistas del nuevo Estado recibirán una pensión de 8.320 libras (9.900 euros) anuales.
-El salario mínimo aumentará al ritmo del coste de vida.

Las conclusiones más importantes que se pueden sacar de este proceso independentista son que:

- Escocia tiene a las personas, las capacidades y los recursos para convertirla en un país mejor,
- La independencia otorgará a los escoceses los instrumentos económicos y los poderes para construir una economía más competitiva, más dinámica y crear más empleos,
- Escocia recuperara su lugar como un miembro igual de la familia de naciones. 

El futuro de Escocia está en manos de los escoces, pero como hemos visto, la independencia no es un fin en sí mismo, es el medio para cambiar Escocia para mejor.

Esto invita a muchas reflexiones, ¿Podemos dejar el futuro de Catalunya en manos de los catalanes? ¿Tiene derecho Catalunya a buscar las herramientas necesarias para conseguir una Catalunya mejor, más próspera y sin corrupción? Teniendo en cuenta que la mayoría de españoles apoya y seguirá apoyando en las urnas al Partido Popular, que es uno de los partidos políticos con más corrupción de la Unión Europea, cuya política es dirigida por un grupo integrista católico (el Opus Dei), y que no duda en recortar en sanidad y educación en beneficio propio (o de sus amiguitos), podemos y debemos ayudar a Catalunya a que pueda buscar un futuro mejor, o simplemente un futuro, un futuro que España no tiene.

Como ciudadano nacido en la comunidad valenciana, una tierra empobrecida, hundida y arrasada por el Partido Popular, con un 20% de sus cargos públicos imputados (y no están todos), pero donde el PP volverá a ser la opción más votada (lo cual dice mucho del nivel de inteligencia de la mayoría de los valencianos) tengo una muy sana envidia por el proceso independentista iniciado en Catalunya.

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